Bienvenidos!

"El Señor me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres y proclamar libertad a los cautivos." -Lc. 4:18

Nuestra comunidad de Fe y yo, Padre Francis Bijoy, estamos encantados de que usted y su familia hayan escogido a la Parroquia de San Francisco Xavier como su lugar para alabar a Dios. San Francisco Javier, S.J. (Sociedad de los Padres Jesuitas) mostró un gran celo por el trabajo misionero, y como él, nos esforzamos en seguir los pasos de un gran predicador y evangelizador para los paises de Asia.



 ¡Le damos la más cordial bienvenida como si usted mismo fuera Cristo! Ya sea que nos esté visitando o sea miembro, esperamos que encuentre a Cristo entre nosotros, entre nuestros hermanos y hermanas en la fe y confíamos que la palabra de Dios mueva su corazón y sea llamado a actuar para mayor gloria de Dios. 

NUESTRA MISION

Como miembros de Iglesia Catolica Romana de San Francisco Xavier, somos una comunidad multicultural guiada por el Espiritu Santo y la Iglesia Católica. Nuestra familia de fe vive una vida centrada en Cristo para enriquecer nuestro mundo atravez de los sacramentos, alabanzas, servicio y hospitalidad.


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VI Domingo del Tiempo Ordinario

¿Cómo debemos responder a la oferta de salvación que Dios nos hace? La liturgia del sexto domingo del tiempo ordinario nos propone algunas respuestas. Entre las diversas consideraciones que nos traen las lecturas, resalta esta: Dios nos llama a un destino trascendente, a una vocación sublime, a una felicidad plena y eterna; no podemos, por negligencia, comodidad o falta de compromiso, ignorar una propuesta que nos garantiza la vida en plenitud.

En la segunda lectura, el apóstol Pablo presenta el plan salvador de Dios (lo que él llama la “sabiduría de Dios” o el “misterio”). Es un proyecto que Dios preparó desde siempre “para aquellos que lo aman”, que estuvo oculto a los ojos de los hombres, pero que Jesucristo reveló con su persona, sus palabras, sus gestos y, sobre todo, con el don de su vida hasta el extremo. En la cruz donde Jesús entregó su vida vemos —en vivo y a todo color— el amor que Dios nos tiene; en ese amor descubrimos el camino que conduce a la salvación, a nuestra plena realización.

La primera lectura, sin embargo, nos dice que somos libres de elegir entre las propuestas de Dios (que conducen a la vida y la felicidad) y nuestra autosuficiencia (que conduce, casi siempre, a la muerte y la desgracia). A quienes eligen la vida, Dios les ofrece sus “mandamientos”: son las “señales” que muestran el camino hacia la salvación.

En el Evangelio, Jesús pide a sus discípulos —a aquellos que aceptan la oferta de salvación que Él trae y se disponen a caminar con Él— que no se limiten a “servicios mínimos”, es decir, al cumplimiento literal de la “Ley”, sino que se adhieran a Dios de todo corazón y busquen la voluntad del Padre con pasión, entusiasmo y compromiso total.